Trabajar en el hotel

Algunos de nuestros trabajadores y pasantes nacionales e internacionales cuentan su experiencia como es trabajar en el del hotel y vivir la experiencia de la cultura chiquitana.

«Vale la pena esperar por las cosas buenas»

Markus Z.

Far away in the heart of South America lies a town called San José de Chiquitos. A place of tranquillity and authenticity, outlying from the hectic city life, but lively none the less. Compared to the nearest major city Santa Cruz de la Sierra, which has a very contemporary feeling, this is just a small town on the road to the Brazilian border. A historical place with a beautiful church, a colourful main square surrounded by houses in the typical Chiquitania-Style and mountains in the back. A view I would be marvelling at and enjoying day by day working here. I have always been fascinated by the multi-layered cultures in Latin America. Bolivia with its diverse breath-taking scenery and unique customs, being the one captivating me somehow the most. However to get here was quite a journey with unexpected Covid challenges, which would have almost cost me my work experience.

Working at the Hotel encouraged me to come out of my shell and to put my skills to the test. The departments here are very entwined, as this is a modern boutique hotel with a very personal service. The core of the hotel is family driven and thoroughly connected with the local culture. However my tasks varied depending on the help needed or challenges that suddenly had to be taken care of. Getting to know the staff was not just about understanding their tasks and daily challenges, but also learning so much more about Bolivia and its people. After all, international contacts and the exchange of experiences are enormously important factors for the global development of a country as well as for the people living in it.

A friend of mine here told me: You just need to have an idea of what is to come next, but not knowing if it is going to happen for sure – this is what makes something exciting and special. This captures my experience in Bolivia in a nutshell, expect the unexpected and sometimes take detours, because you never know what will happen next. As a Mid-European it took me quite some time to get there, but once I did, I immersed into a culture with so many amazing experiences and encounters I will never forget. For that I am grateful to the Hotel Misiones de Chiquitos and its whole staff. There is always a next time.

En el corazón de Sudamérica se encuentra un pueblo llamado San José de Chiquitos. Un lugar de calma y autenticidad, alejado de la agitada vida de la ciudad, pero animado no obstante. En contraste con la gran ciudad más próxima, Santa Cruz de la Sierra, que tiene un aire muy contemporáneo, ésta es una pequeña ciudad en el camino hacia la frontera con Brasil. Un pueblo histórico con una hermosa iglesia, una colorida plaza principal acompañada de casas con el típico estilo de la Chiquitania y montañas en la parte trasera. Una vista que me maravillaría y disfrutaría cada día trabajando aquí. Siempre me han fascinado las múltiples culturas de América Latina. Bolivia, con sus diversos e impresionantes paisajes y sus costumbres únicas, es el país que más me cautiva. Sin embargo, llegar hasta aquí fue todo un viaje con desafíos inesperados de Covid, que casi me habrían costado mi experiencia laboral.

Trabajar en el hotel me animó a salir de mi caparazón y a poner a prueba mis habilidades. Los departamentos aquí están muy entrelazados, ya que se trata de un moderno hotel boutique con un servicio muy personal. El núcleo del hotel es familiar y está muy conectado con la cultura local. Sin embargo, mis tareas variaban en función de la ayuda que se necesitaba o de los retos que había que resolver de repente. Conocer al personal no sólo significó entender sus tareas y desafíos diarios, sino también aprender mucho más sobre Bolivia y su gente. Al fin y al cabo, los contactos internacionales y el intercambio de experiencias son factores enormemente importantes para el desarrollo global de un país, así como para las personas que viven en él.

Un amigo mío me lo dijo: Sólo tienes que tener una idea de lo que va a suceder a continuación, pero sin saber si va a suceder con seguridad – esto es lo que hace que algo sea emocionante y especial. Esto resume mi experiencia en Bolivia, esperar lo inesperado y a veces tomar desvíos, porque nunca se sabe lo que va a pasar después. Como centroeuropeo, me llevó bastante tiempo llegar allí, pero una vez que lo hice, me sumergí en una cultura con tantas experiencias y encuentros increíbles que nunca olvidaré. Por eso estoy agradecido al Hotel Misiones de Chiquitos y a todo su personal. Siempre hay una próxima vez.

«San José me dio la oportunidad de desconectar de mi vida acelerada en la gran ciudad.»

Elisabeth T.

Im Januar 2022 begann meine Reise nach San José de Chiquitos. Ich wusste zu diesem Zeitpunkt wenig über Bolivien und freute mich auf all die neuen Erfahrungen, die ich sammeln werde. Durch meine Zeit in San José hatte ich die Möglichkeit von meinem sonst schnellen Leben in der Großstadt abzuschalten. Ich genoss so oft wie möglich die entspannte Atmosphäre, die Sonne und beobachtete die Tukane in den Palmen. Durch das Leben in San Jose wurde ich gelassener und lernte die kleinen Dinge des Lebens wieder mehr zu genießen.

Zusätzlich hatte ich die Möglichkeit mein theoretisches Wissen aus dem Studium praktisch anzuwenden. Ich studiere Psychologie und war im Hotel Misiones de Chiquitos für das Human Ressource Management zuständig.  Ich baute trotz anfänglicher Sprachbarriere schnell eine Verbindung zu den Mitarbeitern auf und zusammen konnten wir viel verändern. Jeden Tag freute ich mich zur Arbeit zu kommen und meine Kollegen wiederzusehen. Durch das großartigen Arbeitsklima im Hotel Misiones konnte ich mein volles Potential ausschöpfen und mich sowohl charakterlich als auch fachtechnisch weiterentwickeln.

Ob schwimmen im Aqua Caliente oder Empanadas zubereiten mit den Einheimischen; Ich konnte durch meine Reise viele neue Eindrücke und Erinnerungen sammeln. Zusammengefasst: Meine Reise nach San José de Chiquitos und meine Arbeit im Hotel Misiones de Chiquitos waren ein voller Erfolg! Ich bin meinen Kollegen und dem Hotel Misiones sehr dankbar für die Möglichkeit. Bei meiner nächsten Reise nach Südamerika steht dieses idyllische Dorf aufjedenfall wieder auf dem Programm.

En enero de 2022, inicié mi viaje a San José de Chiquitos. En ese momento no sabía mucho sobre Bolivia y estaba deseando vivir todas las nuevas experiencias que iba a adquirir. Mi estancia en San José me dio la oportunidad de desconectar de mi vida acelerada en la gran ciudad. Disfruté del ambiente relajado, del sol y de observar los tucanes en las palmeras tan a menudo como era posible. Vivir en San José me hizo estar más relajada y aprendí a disfrutar más de las pequeñas cosas de la vida.

Además, tuve la oportunidad de aplicar en la práctica los conocimientos teóricos de mis estudios de psicología y fui responsable de la gestión de recursos humanos en el Hotel Misiones de Chiquitos.  A pesar de la barrera lingüística inicial, rápidamente establecí una conexión con el personal y juntos pudimos cambiar muchas cosas. Todos los días me alegraba venir a trabajar y volver a ver a mis compañeros. Gracias al gran ambiente de trabajo en el Hotel Misiones, pude aprovechar todo mi potencial y desarrollar tanto mi carácter como mis habilidades técnicas.

Ya sea nadando en Aguas Calientes o preparando empanadas con los nativos, pude recoger muchas impresiones y recuerdos nuevos a través de mi viaje. En resumen: Mi viaje a San José de Chiquitos y mi trabajo en el Hotel Misiones de Chiquitos fueron todo un éxito. Estoy muy agradecida con mis colegas y el Hotel Misiones de Chiquitos por la oportunidad. En mi próximo viaje a Sudamérica, este idílico pueblo volverá a estar en mi agenda.

«Me fui de San José y pensé que nunca mas volvería.»

Christian Bauer

I remember when I moved to San José de Chiquitos around 8 years ago. Bleak and boring. Once I graduated high school in 2018 I left and thought would never come back. But as one knows, life is unpredictable and has many twists and turns because I had to upturn. And I am so glad I did.

Coming back gave me the opportunity to work at the Misiones de Chiquitos Hotel, where I had acquired a lot of practical knowledge at the same time I was applying that I already had in administration as a 4th semester International Business student. Not only that, I have covered almost every job necessary for the operation of the hotel. I have come my way from the front desk to the administration office and then the restaurant, so I can say that I had a broad training during my time here.

One important thing I have learned while working here is that it is all about the experience. What you eat, see and specially feel. It was not only a great opportunity to grow professionally, but also personally. I re-discovered my town, its people and traditions and found out a new passion for hotellerie.

I am further than thankful for this experience, for all I have been taught by my boss and the rest of the staff, who were always kind, patients, and who were also willing to teach and hear.

Recuerdo cuando me mudé a San José de Chiquitos hace unos 8 años. Demasiado aburrido. Cuando me gradué del colegio en 2018, me fui y pensé que nunca volvería. Pero la vida es impredecible y da muchas vueltas porque tuve que regresar. Y estoy feliz de que haya sido así.

Regresar me dio la oportunidad de trabajar en el Hotel Misiones de Chiquitos, donde adquirí muchos conocimientos prácticos al mismo tiempo que apliqué los que ya tenía como estudiante de 4º semestre de Comercio Internacional. No solo eso, pude cubrir casi todos los trabajos necesarios para el funcionamiento del hotel; desde recepción hasta administración y restaurante, por lo que puedo decir que tuve una formación integral durante mi tiempo aquí.

Algo que aprendí mientras trabajaba aquí es que se trata de la experiencia. Lo que comes, ves y sobre todo sentís. No solo fue una gran oportunidad para crecer profesionalmente, sino también personalmente. Redescubrí mi ciudad, su gente y tradiciones, y descubrí pasión por la hotelería.

Estoy más que agradecido por esta experiencia, por todo lo que me han enseñado mi jefe y el resto del personal, quienes siempre fueron amables, pacientes y estuvieron dispuestos a enseñar y escuchar.


«Manuel, en seis meses en serio te vas a Bolivia»

Agosto 2021

Manuel Müller

Lo recuerdo como si fuera ayer; estaba sentado en mi casa en Suiza, forzosamente aislado debido a la difícil situación actual de COVID-19. Era febrero de 2021. De repente, un e-mail llamó mi atención. Como ingeniero de negocios, se me presentaba la oportunidad de ir a Bolivia y poner en práctica los conocimientos que había adquirido durante mis estudios. 

Cuando lo leí, me encontré con la confirmación de la inscripción. «Manuel, en seis meses enserio que te vas a Bolivia», pensé lleno de alegría. 

El tiempo pasó demasiado rápido. Pero una semana antes partir, a finales de agosto, surgió de la nada un gran nerviosismo. «¿Estoy preparado para esto? Con sólo tres millones de habitantes más, Bolivia es exactamente 26,6 veces más grande que la pequeña Suiza». Dimensiones inimaginables para mí en ese momento. 

Al llegar a la idílica y rural San José de Chiquitos, rebosante de tradiciones, sentí un primer cambio respecto a Suiza. HACE DEMASIADO CALOR. No calor sino CALOR. Por suerte, me permitieron usar la piscina. Fuera de mi horario de trabajo, por supuesto. 

Mi responsabilidad en el hotel fue el de mejorar el uso del Sistema de Planificación de Recursos Empresariales de todo el equipo. Encontré algunas áreas potenciales de mejora para todos. Vale la pena mencionar que: En ese momento no hablaba nada de español.  Pero el equipo se acostumbró rápidamente a comunicarse con Manuel sólo a través del Traductor de Google. 

Fue una de las mejores decisiones que tomé en mi vida. Pude desarrollarme profesional, social y culturalmente. Quiero agradecer al Hotel Misiones de Chiquitos por la confianza, la colaboración y la oportunidad de poner a prueba mis conocimientos. Nunca olvidaré este tiempo y la gente que tuve la oportunidad de conocer.

Ich erinnere mich als sei es gestern gewesen; ich sass Zuhause in der Schweiz, zwungenermassen Zuhause in Isolation aufgrund der momentan schwierigen COVID-19 Situation. Es war Februar 2021. Plötzlich erweckte eine eMail meine volle Aufmerksamkeit. Ich als Wirtschafsingenieur habe wirklich die Möglichkeit, nach Bolivien mein im Studium erlerntes Wissen in die Praxis umzuwandeln. 

Kaum durchgelesen, fand ich mich wieder mit der Anmeldebestätigung. “Manuel, in sechs Monaten gehst du wirklich nach Bolivien”, dachte ich nur voller Freude. 

Die Zeit verging schnell. Eine Woche vor Abflug Ende August aber kam aus dem nichts grosse Aufregung. „Bin ich bereit für das? Ich meine, auf nur drei Millionen Einwohner mehr ist Bolivien genau 26.6 mal grösser als die winzige Schweiz.“ Unvorstellbare Dimensionen für mich zu dieser Zeit. 

In idyllischen, ländlichen und vor Traditionen sprudelnden San Jose de Chiquitos angekommen, spürte ich eine erste Veränderung gegenüber der Schweiz. ES IST HEISS. Nicht warm, HEISS. Mein Glück durfte ich den Swimming Pool benutzen. Natürlich ausserhalb meiner Arbeitszeit. 

Meine Zuständigkeit im Hotel war der verbesserte Gebrauch des Entrepreneur Resource Planning System des Ganzen Teams. Ich fand einige potentielle Verbesserungsmöglichkeiten für das ganze Team. An dieser stelle ist zu erwähnen: Ich sprach zu der Zeit kein Spanisch.  Doch das Team gewöhnte sich rasch daran, dass man mit Manuel nur über Google Übersetzer kommunizieren kann. 

Es war einer der besten Entscheide meines Lebens. Beruflich, sozial wie auch kulturell konnte ich mich weiterentwickeln. Ich danke dem Hotel Misiones de Chiquitos für das Vertrauen, die Kooperation und die Möglichkeit, mein Wissen unter Beweis zu stellen. Ich werde diese Zeit und die Menschen die ich kennenlernen durfte, niemals vergessen.


«puedo decir que me llevo un gran recuerdo de esta experiencia, la cual me ha hecho muy feliz.»


María Gomis Rosa

Mi nombre es María Gomis Rosa, soy de España y estudio Publicidad y RRPP. Llegué a Bolivia para realizar una pasantía en Hotel Misiones de Chiquitos. Fue una decisión difícil y arriesgada debido a la situación tan complicada que hemos vivido este año a causa del coronavirus, sin embargo, he de decir que fue una decisión acertada. He tenido la suerte de haber pasado unos meses muy buenos, los cuales me han dado para aprender muchas cosas. He podido crecer como profesional y he tenido la oportunidad de conocer un país que nunca había visitado.

Trabajar en el Hotel Misiones me ha permitido poner en práctica muchos de los conocimientos aprendidos en mi carrera, pero también adquirir nuevos. He realizado labores de diseño gráfico, diseño web y marketing. Con la suerte además, de que se me ha dado bastante libertad e independencia a la hora de trabajar, teniendo así la oportunidad de dar rienda suelta a mi creatividad y aprender a gestionar mi propio trabajo, para así alcanzar los objetivos propuestos.

Me siento muy agradecida por esta oportunidad que se me ha brindado. Agradecida al hotel y a la empresa que lo maneja, por haberme acogido, enseñado y tratado como una más del equipo de trabajo. Agradecida por haber podido disfrutar de Bolivia, conocer su gente, cultura, gastronomía y paisajes naturales. Agradecida por estos meses que he pasado tan lejos de mi casa y de mi país, en ocasiones es necesario alejarse para, irónicamente, sentirse más cerca. En definitiva, puedo decir que me llevo un gran recuerdo de esta experiencia, la cual me ha hecho muy feliz.


«Me considero una persona muy trabajadora, y la verdad, enamorada de mi trabajo»


Cindy Reina Callaú

Mi nombre es Cindy Reina Callaú Poiquí y trabajo en el Hotel Misiones de Chiquitos. Empecé haciendo un poco todo lo que iba siendo necesario para poner en funcionamiento el hotel. Limpiando, abriendo las cajas del material que iba llegando, ayudando también en la preparación del restaurante etc. Posteriormente cuando se inició la actividad me dedicaba principalmente a funciones de limpieza y realización de desayunos. Poco a poco fueron entrando nuevos trabajadores, a los cuales yo me encargaba de instruir y capacitar, al igual que hicieron en un principio conmigo, para enseñarles de qué manera debíamos trabajar para que todo funcionara de manera adecuada.

Cuando empecé ya tenía experiencia en labores de limpieza, sin embargo nunca había trabajado en un hotel ni en una empresa de tan alta envergadura. He aprendido muchas cosas durante todos estos años, lo cual me ha hecho crecer mucho tanto como personal de limpieza como en ámbitos laborales diferentes, ya que he aprendido cosas referentes al restaurante o recepción. También he tenido la oportunidad de conocer a gran cantidad de personas diferentes, y aprender de muchas de ellas, lo cual me ha ayudado a crecer también como persona.

Me considero una persona muy trabajadora, y la verdad, enamorada de mi trabajo. Pienso que si se hacen las cosas con amor, se consigue tener un trabajo bien hecho, lo cual me satisface tanto a mí como a mis jefes. Ellos saben que pueden contar conmigo cuando me necesiten. Es muy importante que a lo que te dediques en el día a día te apasione y te haga sentir bien, porque de esa manera te sentirás más feliz y conseguirás que el resto lo sea también. Cuando se trabaja cara al público es imprescindible tener siempre buena cara y transmitir respeto, cercanía y confianza y eso solo se consigue si tu puesto te hace sentir a gusto. Tengo la suerte de que mis jefes e incluso muchos huéspedes del hotel reconocen mi esfuerzo, trabajo y dedicación, dándome habitualmente las gracias por mi trabajo bien hecho.

Me siento muy agradecida por esta oportunidad que se me dio hace ya varios años y que aún mantengo hoy en día. Soy afortunada de trabajar en un lugar que me gusta, con unos jefes que me tratan bien y con un equipo de trabajo bueno. Esto último es muy importante también ya que tener buenos compañeros y estar todos unidos facilita las tareas del día a día.

En definitiva, espero poder seguir trabajando en Hotel Misiones de Chiquitos mucho más tiempo, creciendo a la par que este maravilloso hotel y formando parte de esta gran familia.


«ahora es mucho más fácil cocinar en casa y hacerme platos deliciosos»


Maribel Astete Quisque

Mi nombre es Maribel Astete Quisque y llevo trabajando en el Hotel Misiones de Chiquitos como ayudante de cocina desde el 2019. Cuando me ofrecieron el trabajo en primer momento me asustó un poco la idea, ya que nunca había trabajado cocinando y no sabía si iba a estar totalmente capacitada para el puesto. Sin embargo lo acepté y debo decir que fue una decisión muy acertada. Durante mis primeras semanas me enseñaron todo lo que debía saber con mucha paciencia y cariño, y así poco a poco fui adquiriendo todos los conocimientos necesarios. Actualmente considero que tengo muchas nociones de cocina aprendidas. Esto es algo que además me sirve para mi día a día, ya que ahora es mucho más fácil cocinar en casa y hacerme platos deliciosos.

El trabajo que desempeño hace que se me pase el tiempo muy rápido, sobre todo en los días en los que el restaurante está lleno, porque es entretenido. A eso además hay que sumarle el hecho de que el equipo de trabajo del restaurante es muy bueno, nos ayudamos mucho los unos a los otros y juntos pasamos un buen rato. Lo que menos me gusta es el momento de recoger y limpiar toda la cocina, es mucho más divertido cocinar que limpiar. Me gustaría continuar en este trabajo mucho tiempo más, porque no es fácil encontrar un puesto de trabajo en el que me sienta tan cómoda con los compañeros, con la labor a desempeñar y, algo también muy importante, con los jefes. Mis jefes son personas muy cercanas y comprensivas que hacen que el trabajo del día a día sea más fácil.


«Poder trabajar en este prestigioso lugar es todo un privilegio»


Rodrigo

Desde que ingrese a realizar mis prácticas en el restaurante del hotel, he adquirido muchos conocimientos de cocina y manejo de restaurante que a veces no te enseñan en la escuela, sino que se aprenden de la experiencia del día a día.

Me llamo Rodrigo Rojas tengo 19 años y estoy estudiando gastronomía en La Escuela Taller de San José de Chiquitos, la cual forma parte de la Asociación Civil Plan Misiones. Su objetivo principal es consolidar la formación ocupacional en oficios y especialidades vinculadas a la gestión del patrimonio cultural chiquitano, como un medio de revalorización, logrando la apropiación, vinculación al mercado y por lo tanto una mejora de la calidad de vida para todos nosotros.

Tener la suerte de realizar mis prácticas para luego ser contratado y ahora formar parte del equipo Misiones de Chiquitos me enorgullece mucho. Poder trabajar en este prestigioso lugar es todo un privilegio. El ambiente laboral es muy dinámico y emocionante a la vez, lo que hace que siempre esté activo y con ganas de seguir aprendiendo y trabajando. Ahora me encuentro en la parte de preparación de bebidas y atención al cliente, tratando siempre de dar lo mejor de mí, para ofrecerles un buen servicio a todos los clientes que nos visiten en el «Restaurante HMC”.


«TODOS LOS DÍAS ES ALGO DIFERENTE»


Diego Díaz Salvatierra

Hola mi nombre es Diego, soy encargado de la cocina del Restaurante HMC en el Hotel Misiones de Chiquitos y les vengo a contar un poco sobre mi experiencia trabajando aquí:

El trabajo en la cocina del restaurante es muy entretenido y a veces ajetreado, ya que no solo atendemos a los huéspedes del hotel, sino también a las personas externas que vienen a visitarnos o están de paso por San José de Chiquitos. Todos los días es algo diferente, ya que recibimos turistas de todo Bolivia y del extranjero, a los cuales tenemos que deleitar sus paladares y así demostrar la calidad de comida que preparamos aquí. Esto lleva a tener experiencias únicas de las cuales aprendemos de nuestros errores, pero también somos reconocidos por nuestro buen trabajo. La jornada empieza desde muy temprano en la mañana hasta altas horas de la noche, abarcando desde que empezamos a preparar el desayuno hasta alistar todo para el almuerzo y la cena. El trabajo en equipo es muy importante en la cocina, tener una buena relación con los compañeros y compañeras hace que el trabajo sea más liviano y aun más entretenido, especialmente cuando preparamos los menús típicos de 4 tiempos de la Ruta Saborearte, almuerzos y cenas corporativas o  los feriados donde atendemos hasta el límite del restaurante, porque a pesar de ser cansado por el alto volumen de trabajo, la satisfacción al terminar la jornada es muy grande.


«Mi experiencia en Bolivia y en San José es algo que siempre recordaré en mi memoria.»


Laura Oliveira

Me chamo Laura, tenho 27 anos e sou brasileira. Em Junho de 2019 realizei um estágio através do programa IAESTE na Bolívia. Mas precisamente em São José conhecida também como «Chiquitania». Apesar do Brasil e da Bolívia estarem próximos eu não tinha muitas informações sobre o país e quando fui pesquisar me surpreendi muito com sua vasta cultura e natureza surpreendente.

       São José é uma pequena cidade de clima quente e muito acolhedora, gostava muito de andar nas ruas e as pessoas falarem comigo e se interessarem por mim e por minha origem (isso é uma característica de cidades pequenas que eu amo). Sem falar na paz e na segurança que o lugar tem, a natureza é um show a parte. Na praça principal há árvores frutíferas onde inúmeros tucanos se alimentam me lembro de observa-los e me encher de alegria por poder presenciar esses animais livres na natureza.

          E eu tinha uma localização privilegiada de tudo isso o Hotel Misiones de Chiquitos, localizado na praça principal próximo a igreja e onde tudo acontece. Sua estrutura é moderna, mas ainda sim preserva o estilo local da arquitetura chiquitana. Eu adorava trabalhar em um lugar tão bonito e tão aconchegante que me sentia em casa. Também pela comida que era servida no restaurante com um sabor local, refinado e selecionado. Minha experiênciana Bolívia e em São José é algo que eu levarei na minha memória para sempre foram muitos momentos felizes que vivenciei nesse local. Recomendo a todos.

Mi nombre es Laura, tengo 27 años y soy brasilera. En junio de 2019 hice una pasantía a través del programa IAESTE en Bolivia. Concretamente en San José de Chiquitos, que forma parte de la llamada «Chiquitania». A pesar de que Brasil y Bolivia son cercanos, no tenía mucha información sobre el país y cuando fui a investigar me sorprendió mucho su gran cultura y su naturaleza.

San José es u n pueblo pequeño con un clima cálido y muy acogedor. Me encantaba caminar por las calles. La gente me hablaba y se interesaba por mi y mi origen (esta es una característica de los pueblos pequeños que amo). Por no hablar de la paz y seguridad que tiene el lugar, la naturaleza es un espectáculo aparte. En la plaza principal hay árboles frutales donde se alimentan innumerables tucanes, recuerdo verlos y llenarme de alegría por poder presenciar estos animales libres en la naturaleza.

Tuve un destino privilegiado, el Hotel Misiones de Chiquitos, ubicado en la plaza principal junto a la iglesia, donde todo sucede. Su estructura es moderna, pero aún conserva el estilo local de la arquitectura chiquitana. Me encantaba trabajar en un lugar tan bonito y acogedor que me hacía sentir como en casa. También por la comida que se servía en el restaurante, con un sabor local, refinado y selecto.

Mi experiencia en Bolivia y en San José es algo que siempre recordaré en mi memoria. Fueron muchos los momentos felices que he vivido aquí. Se lo recomendaría a todo el mundo.


«Poder trabajar en este prestigioso lugar es todo un privilegio»


Larisa

Bevor ich das erste Mal nach San José de Chiquitos kam wusste ich nicht viel über diesen Ort. Als erstes fiel mir der Dorfplatz mit seiner riesigen Sandfarbenen Kirche auf. Es ist ein ruhiger und sehr warmer Ort mit vielen Sandstraßen. Es wirkt ursprünglich und friedlich, man scheint sich untereinander zu kennen, Hühner und Kühle laufen auf den Straßen und die Bewohner sind sehr freundlich. Besonders ausfallend sind die Bilder und Schnitzereien von weißen Masken mit Schwarzen Schnurrbart und roten Bäckchen. Die sogenannten „Abuelos“. Ich wollte mehr über diesen Ort erfahren. Der beste Weg die Geschichte und Kultur dieses Ortes zu erfahren ist die „Ruta de la Cultura viva“. Dies ist eine zweitägige Reise durch die Umgebung von San José de Chiquitos. San José de Chiquitos ist ca. vier Stunden Busfahrt von Santa Cruz entfernt. Diese Reise hat nicht nur kulturell viel zu bieten, sondern auch kulinarisch. Die Rute beginnt bei „El Telar“. Familie Posiva erklärt an diesem Ort Schritt für Schritt die traditionelle Handwerkskunst des Webens. Anschließend wird gemeinsam ein besonderer Tee getrunken. Dieser Tee wird mit glühender Kohle zubereitet, welche den Zucker karamellisieret. Sehr köstlich. 

Beim Mittagessen lernt man die Chiquitana-Gastronomie kennen. Gegessen wird hier sehr ursprünglich und das Essen wird mit viel Liebe zubereitet. Die Rezepte werden von Generation zu Generation an die Familienmitglieder weitergegeben. Die Chiquitaner sind stolz auf Ihre Kultur und versuchen diese trotz der Globalisierung am Leben zu erhalten. Die geführte Wanderung am Nachmittag auf dem Ökotourismuspfad durch das Tal des Mondes und La Montañeta führt zu einem unvergleichlich Panoramablick über San José de Chiquitos. Hier kann man die landschaftliche Schönheit dieses Ortes genießen. Der letzte Programmpunkt an diesem Tag ist die,  La Siesta del Posoka“. Hier zeigt Doña Juanita Tomichá den traditionellen Herstellprozess des Reisbrotes. Dieses Brot wird in einem Bananenblatt in einem Ofen aus Lehm gebacken. Bei der Zubereitung darf gerne geholfen werden. Auch hier lässt man den Abend in gemütlicher Runde mit einem traditionellem Kohle Tee ausklingen. Diesmal jedoch eine andere Sorte.

Der nächste Morgen startet fröhlich im Casa de Bastón. Eine Gruppe junger Männer spielt Musik mit Trommeln und Flöten, während andere Männer mit den Masken der „Abuelos“ und Glöckchen an den Beinen die Gruppe dazu auffordert den typischen „Tanz der Abuelos“ mitzutanzen. Anschließend führt eine 30-minütige Fahrt zum Santa Cruz La Vieja Nationalpark. Hier lernt man die historische, kulturelle und archäologische Bedeutung dieses Ortes kennen. Bei der anschließenden Besichtigung der Kirsche und des Museums lernt man unter anderem etwas über die Geschichte von San José de Chiquitos sowie das Erbe der Jesuiten.

Vom Dach aus hat man einen traumhaften Ausblick über den schönen Dorfplatz San Josés. Vor dem Mittagessen wird „La Tranquera“ besucht. Luis Felipe, der aufgrund seiner mathematischen Fähigkeiten und seiner Art, sich als Philosoph auszudrücken als «Pythagoras» bekannt ist, zeigt hier, wie er die Masken der „Abuelos“ schnitzt. Er erzählt Anekdoten aus seiner Jugend, teilt seine Leidenschaft fürs Kochen und lädt uns auf ein Glas Somó ein. Bevor es wieder zurück nach San José geht wird im „Restaurante Escuela Taller de la Chiquitania“ zu Mittag gegessen. In dieser Kochschule lernen Gastronomiestudenten, wie die verschiedenen traditionellen Gerichte von Santa Cruz zuzubereiten werden, um die Wiederbelebung der bolivianischen Küche zu unterstützen. Zwei wundervolle Tage voller Kultur, Kulinarik und Geschichte sind zu Ende und es geht zurück nach Santa Cruz. Zwei wundervolle Tage voller Kultur, Kulinarik und Geschichte. 

Antes de venir por primera vez a San José de Chiquitos, no sabía mucho de este lugar. Lo primero en lo que me fijé fue en su plaza, con la enorme iglesia de piedra y color arena. Es un lugar tranquilo y muy cálido con muchos caminos de tierra. Parece original, la gente parece conocerse, las gallinas y las vacas recorren las calles y los habitantes son muy amables. Los cuadros y tallados de máscaras blancas con bigotes negros y mejillas rojas son particularmente llamativa los cuales llaman «abuelos». Quería saber más sobre este lugar y la mejor manera de experimentar la historia y la cultura de este lugar es la Ruta SaboreArte. Se trata de un viaje de dos días por el área de San José de Chiquitos. Este pueblo está a unas 4 horas (275km) en autobús de Santa Cruz. La ruta no solo tiene mucho que ofrecer culturalmente, sino también a nivel culinario. Se empieza en «El Telar», la familia Posiba explica paso a paso la artesanía tradicional del tejido en este lugar. Luego se beben juntos un té especial el cual está hecho con carbón a fuego vivo, que carameliza el azúcar y desprende los aromas de la hoja de limón. ¡Verdaderamente delicioso!

En el almuerzo se llega a conocer la gastronomía chiquitana. La comida aquí es muy original y se prepara con amor. Las recetas se transmiten a los miembros más jóvenes de la familia de generación en generación. Los chiquitanos están orgullosos de su cultura e intentan mantenerla viva a pesar de la globalización. La caminata guiada por la tarde en el Camino del Ecoturismo a través del Valle de la Luna y La Montañeta conduce a una vista panorámica incomparable de San José de Chiquitos. Aquí se puede disfrutar de la belleza escénica de este lugar. La última actividad de este día es «La Siesta del Posoka». Aquí Doña Juanita Tomichá muestra el proceso tradicional de producción de pan de arroz. Este pan se hornea en una hoja de plátano en un horno de barro. Aquí tú puedes participar en la elaboración del mismo. Para poner una guinda de relax a la noche nos tomamos un mate quemado tradicional (mate con azucar cocindo con las brasas del carbon). 

La mañana siguiente comienza en la Casa de Bastón. Un grupo de jóvenes toca música con tambores y flautas, mientras que otros hombres con las máscaras y campanas de «abuelos» en sus piernas invitan al grupo a realizar el típico «baile de los abuelos». Luego, un viaje de 30 minutos lo llevará al Parque Nacional Santa Cruz La Vieja. Aquí se puede conocer la importancia histórica, cultural y arqueológica de este lugar. Durante el recorrido del museo, se aprende sobre la historia de San José de Chiquitos y el patrimonio de los jesuitas. Desde lo alto se tiene una vista fantástica sobre la hermosa plaza del pueblo de San José. Antes del almuerzo visitamos «La Tranquera». Luis Felipe, conocido como «Pitágoras» por sus habilidades matemáticas y su forma de expresarse como filósofo, muestra cómo talla las máscaras de los «abuelos». Cuenta anécdotas de su juventud, comparte su pasión por la cocina y nos invita a un vaso de Somó. Antes de regresar a San José, almorzamos en el Restaurante Escuela Taller de la Chiquitania. En esta escuela de cocina, los estudiantes de gastronomía aprenden a preparar los diversos platos tradicionales de Santa Cruz para apoyar el renacimiento de la cocina boliviana. Así se terminan dos días maravillosos llenos de cultura, comida e historia y volvemos a Santa Cruz.



Nos encontramos ubicados en la Acera Norte, frente a la Plaza Principal.

San José de Chiquitos, Santa Cruz, Bolivia

+591-73396156 ☏ +591-78008062

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